Motivos para conservar Millennials en un equipo PR | Axon I Marketing y Comunicación

Motivos para conservar Millennials en un equipo PR

Hoy, como pocas veces, me permito ser rebelde. Siempre he respetado a mis grandes mentores y sigo minuto a minuto las actualizaciones de los hombres más importantes en las relaciones públicas, gente que sin duda sobrepasa ya los 50 años de recorrido en este mundo tan apasionante.

No obstante, el valor de la juventud despierta siempre una gran interrogante en un negocio lleno de canas. El mundo de las relaciones públicas, comunicación corporativa o como quieran llamarle mantienen un alto componente de confianza relacionado directamente con la experiencia de las personas al mando de los proyectos más importantes. Aunque la edad aún sea un elemento de peso para esta actividad, el marketing y las comunicaciones hoy en día van creando espacios de innovación y riesgo que brindan a los millennials un área de oportunidad.

Si, los millennials, esa generación pegada al smartphone, la computadora y las redes sociales que a veces es observada con suspicacia por los baby boomers y por la equilibrada generación X puede brindarle a cualquier departamento de comunicación y relaciones públicas un halo de frescura y resultados, nada despreciable considerando el alto nivel de competitividad que mantiene el negocio en esta era.

Aunque son negocios distintos, muchas empresas en el mundo, especialmente las startups tecnológicas, han descubierto el valor de sumar a los millennials a su equipo de trabajo, e incluso, de convertirlos en la principal fuente de talento. Puede sonar atrevido, pero estos son mis motivos, para conservar, alentar y potenciar a un millennial en el negocio de las relaciones públicas:

Los periodos largos muchas veces desmotivan y aburren a un profesional joven, razón por la cual, los proyectos a corto plazo son el ecosistema ideal para un millennial. Un trabajo divido en subproyectos y una evaluación constante de resultados puede resultar estimulante y generar resultado más allá de la línea del conformismo.

Instinto para ir hacia adelante. Si algo existe hoy en día en los equipos jóvenes es una rebeldía sana y una explosividad natural que les lleva a intentar las cosas hasta el final, con sangre fría y sin mucho temor al riesgo. Esta cualidad, bien manejada por un buen líder puede resultar indispensable para generar campañas ganadoras.

Aunque no parezca, respetan las canas. Una buena demostración de experiencia pega duro en el cerebro de un millennial. No esperan frases motivadoras; retan constantemente a sus mayores y saben asentir cuando reciben una buena lección. Están ávidos de conocimiento, un conocimiento que les permita sentirse dominadores de su campo.

Están en su momento de sacar proyectos exitosamente, de quemar pestañas, de entregar el 100% de su tiempo y su concentración en proyectos que consideran inspiradores. Mandar a descansar a un millennial cuando algo le apasiona es cortarle las alas. Ejemplos sobran, mucho más en la tecnología, donde grupos de jóvenes con sueños, trabajaron horas y horas por ideas que hoy son realidades que valen millones.

Son más flexibles, no le temen al cambio y mucho menos a los retos que parecen difíciles. Compran proyectos y eso es importantísimo para los emprendimientos o para las empresas que sacan adelante nuevas líneas de negocios.

Quizás falten muchas razones más, o quizás este texto en manos de cualquier empresario o director financiero no genere ninguna ganancia;  no obstante, creo que las empresas, y mucho más las de comunicación, se vuelven más conscientes del aporte juvenil en sus modelos de negocios y deben animarse cada vez más a conservar y potenciar el talento de esa generación rebelde y ambiciosa, bien llamada millennial.

*Artículo elaborado por:

roger

                     @rogertrelles

 

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